Compañeros de promoción

🏠 > Blog Es Justo


Este fin de semana he tenido la suerte de ser visitado por sorpresa por un compañero de la 18 promoción de Magistrados del turno de juristas de reconocida competencia.

Compartimos un mes de estancia en la Escuela Judicial en Barcelona y, en tan corto espacio de tiempo, trabamos, como con el resto de los compañeros, una amistad entrañable que recuerda a las que antaño se hacían en la mili.

Al conocerlos, me abrumó el bagaje de conocimientos jurídicos y experiencia vital y profesional que acreditaban.

Pero hoy, cuando tengo la oportunidad de retomar el contacto con cualquiera de ellos, me vuelve al pensamiento su mejor activo; uno que, a mi modo de ver, es decisivo para ser un buen juez: su bonhomía, en el sentido machadiano de la palabra.

Gracias por tu visita Fernando.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

35 Años de Constitución

🏠 > Blog Es Justo


Ayer asistí en la Subdelegación del Gobierno, como cada año, a la conmemoración del aniversario de la ratificación en referéndum por el pueblo español de la Constitución de 1978.

Me vinieron a la mente un par de reflexiones que ya hace años me vengo haciendo al respecto.

La primera sobre la necesidad de reformarla, como ley que es, considerando la enorme distancia que nos separa del momento de su aprobación en todos los ámbitos.

La segunda, sobre la necesidad de basar dicha reforma en un consenso de similar amplitud al que alcanzaron las fuerzas políticas en el momento de acordarla.

Ahora bien, considerando el acelerado retroceso social y de derechos y libertades que tengo la sensación de estar viviendo, y que ni me imagino la capacidad, ni la decisión, en quienes tienen que abordar la tarea, el único horizonte que me planteo es seguir trabajando a diario en evitar, en la parcela que me es propia, la cada vez mayor distancia entre el pueblo soberano que decidió gobernarse por sus normas y el marco institucional creado por la misma.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Hagan juego señores

🏠 > Blog Es Justo


Es sabido que los problemas se gestan mucho más rápido que las soluciones.

Y uno de los abonos que hacen crecer los problemas, es la falta o insuficiencia de regulación legal que contrapese la diferente posición de equilibrio las partes en la relación de que se trate.

Dicho lo anterior, ¿tenemos legislación que prevenga eficazmente la ludopatía online?.

Porque llevo una temporada bombardeado por anuncios de casinos, bingos, casas de apuestas y similares en Internet, que han sustituido en la parrilla publicitaria a las ofertas de las hipotecas milagro.

Y, en lo que se refiere a estas últimas, el trabajo de los jueces está teniendo que ser titánico.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

De nombre Juez y de apellido Señoría

🏠 > Blog Es Justo


Me llama la atención, a propósito de la imputación de la Infanta Cristina, la relevancia que los medios de comunicación dan hoy al magistrado que instruye la causa.

He tenido ocasión de saber, además de su nombre y apellidos, la forma en que accedió a la carrera judicial, los años que le faltan para jubilarse y hasta lo que sus compañeros dicen de él, con llamativa diversidad de opiniones.

Y todo eso, ¿qué importa?.

La grandeza del sistema, en el que todos somos iguales ante la ley, implica que, en las mismas circunstancias, todos seamos juzgados igual, independientemente de la persona que decida en cada caso.

En garantía de este principio, el ordenamiento jurídico articula un sistema de recursos que propicia que cada asunto pueda ser examinado por una pluralidad de jueces, hasta que la decisión correspondiente sea definitiva.

De modo que poco importa la identidad del juez y mucho menos el resto de sus cualidades personales.

La Justicia y los jueces que la administramos, no tenemos nombre, ni apellidos.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

De construcción de puentes y derecho

🏠 > Blog Es Justo


Al pasar cerca de un puente, nunca nadie me ha comentado nada sobre las bondades o errores en la ejecución de su construcción. Todo lo más, si le parecía bonito o feo.

Pero no hay tertulia de bar, reunión familiar o charla con amigos en que no se dicte sentencia y hasta se ejecute, sobre tal o cual asunto.

Que las matemáticas son una ciencia, está fuera de toda duda.

Ahora nos hace falta asumir que el derecho también lo es, más allá del sentimiento individual de justicia que cada uno tiene.

Y si bien pocos ciudadanos podrán contribuir al desarrollo de las matemáticas, todos los titulares del derecho de sufragio podrán hacerlo al del derecho, eligiendo como legisladores a quienes mejor representen su sentimiento individual de justicia.

El resto del tiempo, ¡un poquito de por favor!…

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

O pagamos todos, o rompemos la baraja

🏠 > Blog Es Justo


Resulta llamativa la parsimonia con la que se introducen en los procedimientos judiciales afirmaciones e incluso documentos de los que cabe sospechar fundadamente una defraudación tributaria.

Y es que hay gente a la que no se le tuerce el gesto mientras te cuenta en un juicio el trasiego de miles de euros en efectivo para tal o cual menester, usando sin pudor la expresión «dinero b», en la creencia de que suena mejor que «dinero negro». Elegantes que son ellos.

Tampoco se privan de aportar a los procedimientos documentos con los que la prueba del fraude queda consignada.

Habitualmente son cantidades pequeñas: fianzas no depositadas, alquileres no declarados…

Pero lo preocupante del asunto es la extensión del mal. Dichos asuntos son legión.

En tales casos doy cumplimiento al deber de colaboración tributaria que me impone la Ley y remito los particulares oportunos a la Administración tributaria competente.

Y es que hacienda, seguimos sin ser todos.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Lecciones de vida

🏠 > Blog Es Justo


Los tres últimos días de la pasada semana me desplacé a Santander para participar en las XV Jornadas de Encuentro entre Profesionales de la Administración de Justicia y de la Comunidad Trasplantadora.

De la mano de Médicos, Forenses y Magistrados especialistas en la materia, hemos revisado las últimas novedades legislativas.

Hemos conocido nuevos campos de la donación, como la operada entre personas vivas o la de fallecidos en asistolia.

Y, lo que para mí ha sido más útil, hemos intercambiado puntos de vista sobre la ponderación entre la investigación penal y el trasplante. En definitiva, hemos explorado vías para permitir lo segundo, sin perjudicar lo primero.

La experiencia ha sido extraordinariamente productiva. La imprescindible agilidad en la toma de decisiones en una materia en la que el tiempo es tan vital, aconseja una sólida formación y un entrenamiento que estas jornadas me han proporcionado.

Por lo demás, conocer gente que dedica su vida a intentar salvar otras todos los días, ha sido un auténtico privilegio.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Pesos que te quitas de encima

🏠 > Blog Es Justo


Hay asuntos que por su especial dificultad, por la carga emocional para las personas en ellos afectadas o por cualquier otro motivo, pesan especialmente sobre las espaldas del juez que los conoce.

Cuando se les pone fin, se experimenta una sensación de alivio que se prolonga poco tiempo, porque enseguida surge otro asunto que viene a reemplazar al que se fue. Pero por escaso que sea el tiempo liviano, merece la pena aprovecharlo para reponer energías y encarar el siguiente tramo del camino.

Hoy he terminado uno de esos asuntos.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

¿Se lo escribo o se lo lleva puesto?

🏠 > Blog Es Justo


Esta mañana he celebrado juicios de faltas.

He terminado todos ellos, salvo uno, dictando sentencia oralmente en el momento de concluirlos.

Creo que esta posibilidad actualmente prevista para las faltas y para los juicios rápidos por delito, debería extenderse a más ámbitos de enjuiciamiento y, en lo que yo más conozco, a los juicios civiles de menor cuantía.

Es cierto que en muchas ocasiones la pluralidad de cuestiones a resolver, la complejidad técnica del tema o la conveniencia de meditar el asunto antes de fallarlo, pueden aconsejar sentarse a escribir.

Pero en otras muchas, la decisión es inmediata al juicio y fácilmente transmisible al justiciable, de modo que posponerla a su redacción escrita no es más que una pérdida de tiempo y de la posibilidad de que se perciba la Justicia como algo más ágil.

Debería dejarse al juez la decisión en cada caso concreto.

Por supuesto, para que lo anterior contribuyera a agilizar el sistema, tendría que suprimirse la obligación de redactar por escrito las decisiones orales, más allá de su fallo. Su videograbación es más que suficiente para garantizar el derecho de los ciudadanos a conocerlas, poderlas combatir y, una vez firmes, exigir su cumplimiento.

Vaya, como si viviésemos una época audiovisual, de Internet, ordenadores, tablets, smartphones y no de pergaminos, sobres y lacres.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Mentiroso compulsivo

🏠 > Blog Es Justo


En alguna medida, mentir puede ser un derecho de quien comparece ante el juez como parte de un procedimiento. Nunca lo es para otros intervinientes, como los testigos o los peritos.

El problema es que hemos hecho de ganar, el valor supremo de nuestra existencia. Ganar dinero. Ganar poder e influencia. Y también ganar los juicios. Así nos va.

El enjuiciamiento cosiste, básicamente, en tener por ciertos unos hechos, aplicarles la ley que los contempla y llegar así a la conclusión correspondiente.

En la primera fase, es en la que hay que espurgar las pruebas para decidir lo realmente sucedido o, de las distintas versiones o matices que se presentan de unos mismos hechos, cual se ajusta más a la verdad.

Pero una cosa es que un mismo hecho se pueda percibir de distintas maneras y otra muy distinta que se mienta con bellaquería.

Al redactar mis las resoluciones intento ser todo lo elegante que puedo. No recuerdo haber escrito que alguien había mentido abiertamente. Prefiero explicar porqué considero que la otra versión es la cierta. Y desde luego sigue siendo verdad que la mentira tiene las piernas muy cortas y que antes se coge a un mentiroso que a un cojo.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

La vida es como una caja de bombones. Oposiciones a juez.

🏠 > Blog Es Justo


Hoy se han convocado oposiciones para cubrir 35 plazas de jueces.

A ellas concurrirán personas que han dedicado la mayor y mejor parte de su vida al estudio, con renuncias personales inmensas.

El opositor tiene días malos y peores. Sólo la familia sabe de su carácter insoportable. Sólo las parejas que no se rompen saben que es no tener fines de semana, vacaciones, ni aun idea de donde se acabará viviendo. Sólo los amigos saben de sus bajones de ánimo y de sus rendiciones temporales.

El estudio y la fuerza de voluntad son el camino.

La meta no es un trabajo estable. Para nada. En los tiempos que corren lo puede parecer. Pero los que lo consigan ganarán mucho menos y trabajarán mucho más que en los puestos de la empresa privada equivalentes a su nivel.

El logro al ganar las oposiciones es el servicio a la comunidad, administrando recta e imparcial Justicia.

Al terminar la carrera dediqué 3 años a opositar. No aprobé. Los siguientes 18 años ejercí la Abogacía con la insustituible preparación que me dieron los años de opositor. Hace poco he completado mi primer año como Magistrado.

Mucho ánimo, opositores. Ya lo decía la madre de Forrest Gump: la vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Cada quien es cada cual

🏠 > Blog Es Justo


Esta mañana un ciudadano disconforme con una decisión mía se ha desahogado diciendo que todos los jueces somos unos corruptos. Inmediatamente se ha disculpado.

No me ha sorprendido la reacción en vista de la dimensión del hartazgo de la gente con casi todo y con casi todos.

De todas formas, entre tanto cabreo, puede que estemos perdiendo de vista que de la que tenemos encima sólo podemos salir con la suma del esfuerzo de los mejores. De las mejores personas y de los mejores profesionales.

Tengo la suerte de conocer gente solidaria y altruista dejándose la piel por y con los que peor lo están pasando. Y a diario convivo con profesionales que admiro en su trabajo duro, decente y encaminado a la excelencia.

Es verdad que también hay gente de otro tipo, pero no me interesan.

En los primeros tengo el ejemplo que quiero emular, la confianza de que a diario hacen un mundo mejor en el entorno que los rodea y que ese es el camino de salida.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Guarda el güiski Cheli, que la vamos a liar

🏠 > Blog Es Justo


No hay principio de semana en la que no lleguen partes de lesiones y atestados policiales relativos a peleas durante el fin de semana.

Imagino que el pendenciero nace. Pero desde luego también se hace a base de alcohol y drogas.

Y como aunque de pan vamos faltos, de circos estamos sobrados, las noches de muchos fines de semana terminan en urgencias.

El caso es que si bien en otras infracciones las consecuencias están claras de antemano, en las lesiones no.

En la mayor parte de los casos, el resultado causado es leve y la cuestión se ventila en un juicio de faltas que ni comporta cárcel, ni deja antecedentes penales. Y eso que las indemnizaciones no suelen ser de broma.

Pero en otros, un mal golpe puede arruinar la vida tanto al que lo recibe, como al que lo da. El primero termina bajo tierra y el segundo entre rejas.

Curiosa forma de divertirse.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

A por los jueces, oé

🏠 > Blog Es Justo


Hablando de la utilización de los menores en los procesos de familia como arma arrojadiza contra el otro litigante, me ha llamado la atención una noticia de prensa que anuncia la querella de los progenitores contra los jueces que decidieron su caso.

En ese tipo de asuntos, en el que afortunadamente las decisiones de mutuo acuerdo son mayoría, los jueces nos vemos en la necesidad de tener que decidir sobre lo más íntimo de la convivencia entre los padres y sus hijos cuando los primeros no se ponen de acuerdo. Ahí es nada.

Nuestra decisión es recurrible a un Tribunal colegiado compuesto por otros tres jueces. Y, en ocasiones, el fallo de éste lo es ante un tercer Tribunal, Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma o Supremo. Tribunal Constitucional e instancias internacionales aparte.

Con todo, hay quienes dedican todas sus energías y recursos a intentar hacer la vida imposible a la persona a la que un día quisieron. Diga lo que diga el Juez, el Tribunal de Apelación, el Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma, el Supremo, el Constitucional o Rita La Cantaora.

Desde la convicción de que la razón sólo les asiste a ellos, de que el otro es una influencia nefasta para su prole común y de que sólo su destrucción les devolverá la paz que un día les hurtó, no les resulta difícil convertir al juez en el chivo expiatorio de sus problemas.

Pues nada. Sepan que además de penalmente, respondemos de nuestras decisiones civil y disciplinariamente, Y también ante nuestra conciencia, con la que tenemos que irnos a dormir todas las noches.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

La gracieta de la novia

🏠 > Blog Es Justo


No fueron cuatro gatos, sino cuatro personas. Ese fue el número de asistentes a la boda. Los imprescindibles: los dos contrayentes y dos testigos.

Estaba claro que querían una ceremonia por el procedimiento abreviado. Lectura de los artículos de la Ley, recepción del consentimiento matrimonial , declaración del nuevo estado civil y a otra cosa. Ni músicas, ni alianzas, ni florituras. Vale, cada uno se casa como le place.

Así que leídos los tres artículos del Código Civil, «fulanito, ¿consiente usted en contraer matrimonio y efectivamente lo contrae en este acto con menganita?». «Sí».

«Menganita, ¿consiente usted en contraer matrimonio y efectivamente lo contrae en este acto con fulanito?». «Si me va a lavar los platos, pues vale».

No soy muy tiquismiquis, ni partidario de cortar cualquier exceso verbal o gestual en sala a la primera. Prefiero cierta espontaneidad. Me permite percibir detalles que el formalismo exagerado impide. Pero dentro de un orden.

Lo que acababa de hacer la señora, que supongo se creía simpática, era prestar un consentimiento condicional. Y ese no es válido para casarse.

Aragonés y para mi genio. Me faltó bien poco para sobreseer el expediente por falta de consentimiento válidamente prestado y, consiguientemente, no casarlos. En su lugar le llamé la atención, le expliqué que debía guardar el respeto y la consideración debida al al acto que se estaba desarrollando y le volví a formular la pregunta. Contestó que sí, a secas, como procede.

Los declaré unidos en matrimonio y lo que pensé, me lo guardo para mí. Porque una cualidad del juez, puede que la primera, es la prudencia.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Generación sisi

🏠 > Blog Es Justo


La chica que vino a declarar como testigo pasaba por poco de los veinte años.

Nos contó que había visto al denunciado agacharse y pinchar la rueda de un coche. Que le recriminó su conducta, llamó a la policía, esperó su llegada para que el señor no se fuera y luego fue a la comisaría a declarar.

El día del juicio recorrió sesenta kilómetros para llegar al juzgado desde su lugar de residencia.

Respondiendo a las preguntas formuladas para desacreditar o cuestionar su testimonio, fue clara: había venido por conciencia cívica; si se lo hubieran hecho a ella, habría querido que quien lo hubiera visto no hubiera mirado hacia otro lado.

En su generación hay mucha gente así de comprometida y así de valiosa.

Es tremendo que el desempleo y la falta de oportunidades los estén golpeando de tan mala manera. Y son nuestro futuro.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

A ver si me explico

🏠 > Blog Es Justo


Es oír esta expresión en un juicio y echarme a temblar.

Porque la explicación que viene a continuación, lejos de aclarar lo narrado hasta ese momento, suele venir a oscurecerlo más.

Y es que el procedimiento judicial es, básicamente, un acto de comunicación. Los intervinientes le cuentan algo al juez y éste les da una respuesta.

Respecto a la primera parte del proceso, aquélla en la que me cuentan algo, desearía sobremanera que se hiciera de forma esquemática, concisa, amenamente narrada y terminada con una conclusión lógica. Evidentemente, el lenguaje de mis interlocutores, normalmente Abogados, es técnico, pero eso no debería empecer lo dicho. Lamento decir que son abrumadora mayoría, las veces en que no se cumple mi deseo.

En la parte que de mi depende, es decir, la respuesta, confieso que me obsesiona que me entienda el destinatario del mensaje, es decir, el justiciable. Y sin necesidad de que me traduzcan. Por eso intento redactar de modo corto, sencillo y con un lenguaje inteligible al lego en Derecho. Espero poder jubilarme sin haber escrito un solo latinajo en una resolución, pese a lo mucho que me gustan.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Lo que hacemos y lo que cuentan que hacemos

🏠 > Blog Es Justo


Es evidente que el derecho no es una ciencia exacta.

Tampoco lo es el periodismo.

Lo que pasa es que en ocasiones la noticia informa de una decisión judicial grotesca que, o no lo es, o no es atribuible al juez. Veamos un ejemplo.

Titular: un juez deja en libertad a un agresor sexual.

Hechos: un mileurista sin antecedentes, padre de 4 niños pequeños, cuyos ingresos son el único sustento de su familia, en estado de relevante embriaguez, arrincona a una chica contra una pared y le hace tocamientos, cesando en su actuación a los pocos instantes.

Castigo: por estos hechos se le condenará, de entre los 1 y 5 años de cárcel previstos en la ley, por debajo de 2 lo que, muy probablemente, comportará que no llegue a ingresar en la cárcel.

Dilema del juez: si hubiera sido mi hija, ni te cuento lo que le hago; pero mandar al agresor a la cárcel encaja a duras penas con las finalidades que la ley señala para la medida y supone dejar sin pan a unas criaturas que nada tienen que ver con la estupidez de su padre.

Decisión: libertad provisional.

Titular alternativo: las agresiones sexuales más leves obligan a los jueces a dejar en libertad provisional a los detenidos por tales hechos que, probablemente, nunca llegarán a ir a la cárcel.

Así redactado, ¿sería noticiable?.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Incapaces de gobernarnos por nosotros mismos

🏠 > Blog Es Justo


El deterioro de nuestras facultades intelectuales puede conducirnos a un punto en el que seamos incapaces de regir con libertad y autonomía nuestra propia persona y bienes.

El ordenamiento jurídico trata de paliar tal contingencia mediante el mecanismo de la incapacitación, total o parcial, proporcionando a la persona desvalida la ayuda de otra para suplir o completar sus decisiones.

Entre mis funciones está el examen personal de aquellos respecto de cuya capacidad tengo que decidir.

Muchas veces son ancianos en los que el proceso de degeneración mental es consustancial a su senectud. Otras veces son personas jóvenes a las que la enfermedad mental ha privado tempranamente del pleno ejercicio de su libertad personal.

Acostumbro a visitarlos en algún momento de mi servicio de guardia, acompañado por la médico forense. Esta mañana he visto a dos de ellos.

En todas las ocasiones la experiencia es enriquecedora y me recuerda lo insignificante y lo privilegiado que soy. También me sirve para renovar mi admiración por quienes los cuidan cotidianamente, familiares o profesionales. Gente maravillosa.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Para gustos los colores: de prejuicios y criterios

🏠 > Blog Es Justo


Para gustos, los colores.

Como cada hijo de vecino, tengo mis colores preferidos y aquellos que, claramente, no me gustan para nada.

Pero cuando me enfrento a juzgar entre colores favoritos y colores odiados, para mí son iguales.

Lo fundamental es no negarme el prejuicio, sino reconocerlo y ponerlo en primera línea de pensamiento. Y así conformada mi disposición mental, pasar a resolver el asunto de que se trate para descubrir cuál de los colores en el caso concreto es más ajustado a Derecho y no a mi gusto personal.

Eso no quiere decir que, entre dos posiciones igual de correctas jurídicamente, yo no tenga mi preferencia. Pero eso no es un prejuicio, es un criterio.

Y respecto a estos últimos, lo que me parece importante es aplicarles tolerancia y revisión.

La primera, para ver lo positivo del criterio que no es el mío y poderlo aprovechar.

Y la segunda, para estar pendiente de la evolución de la cuestión por si aparecieran aspectos que no hubiera valorado en mi posicionamiento y me pudieran hacer cambiar de idea. En este ingrediente, los abogados me resultan fundamentales.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Apercibiéndole de que le parará el perjuicio a que haya lugar en Derecho

🏠 > Blog Es Justo


Esta mañana, aprovechando que estoy de guardia, he acudido al despacho a seguir resolviendo trámites pendientes.

Me he detenido en un asunto civil que desde comienzos de 2010 apenas ha avanzado ante las dificultades de notificar a los interesados.

Lo lastimoso del caso es que el Estado ya ha puesto remedio a este mal en los ámbitos que le suponen ingresos. Pero se ha olvidado de la Justicia, para variar.

Por poner algunos ejemplos, los empleadores se comunican con la Tesorería General de la seguridad Social mediante el Sistema Red, los contribuyentes con la Agencia Tributaria mediante Notificaciones Electrónicas y los conductores con la Dirección General de Tráfico a través de la Dirección Electrónica Vial.

Estos sistemas de comunicación electrónica son voluntarios para algunos colectivos y obligatorios para otros.

Es evidente que la Justicia podría encontrar una forma de desatasco nada despreciable, articulando un sistema de notificación electrónica con los justiciables. Y, de paso, crearía un nicho de mercado que podrían aprovechar los Procuradores de los Tribunales que tienen razones de peso para estar preocupados por su horizonte profesional inmediato.

Mientras alguien se pone a ello, seguiremos empleando notificaciones plagadas de fórmulas poco inteligibles, contenidas en papel de oficio, que viajarán en sobres oficiales a destinos erróneos, llevadas a pie por el cartero.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Odia el delito, compadece al delincuente y no te olvides de la víctima

🏠 > Blog Es Justo


Esta frase que, exceptuando el inciso final, es de Concepción Arenal, me viene a la cabeza cada vez que firmo una sentencia condenatoria y eso que las mías, o son por faltas o por delitos conformados.

Entre estos últimos, son legión los cometidos contra la seguridad vial.

Y de ellos, muy pocos son los que terminan con el condenado en prisión.

Estos días se ha abierto el debate en los medios de comunicación y en las redes sociales sobre la aplicación del indulto a algún delincuente condenado por este tipo de infracciones.

No entro en el debate. Es competencia del Gobierno. La mía termina en la sentencia.

Ahora bien, reformulando las palabras de la insigne gallega, me atrevería a decir: odia el delito, compadece al delincuente y no te olvides de la víctima.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Motivación

🏠 > Blog Es Justo


Como de costumbre, hacia las 7:30 he ojeado la prensa.

Hoy traía cosas de exdeportistas, exnovias, extesoreros y variedades regionales de toda la geografía peninsular.

Hacia las 8:30, también como de costumbre, me he incorporado al despacho, donde he continuado con trámites de distintos expedientes civiles, penales y de registro civil.

Al final de la mañana, he dedicado un par de horas a ir preparando con mis compañeros de partido judicial el cuadro de sustituciones para dar cumplimiento a la última reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, en cuya virtud, las vacantes judiciales las vamos a cubrir entre los que quedemos. Un juez, varios juzgados.

A las 15:30, cuántos ex, cuántos territorios y qué mala gana…

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Caín y Caín

🏠 > Blog Es Justo


Si hay asuntos desagradables de juzgar, son los que enfrentan a dos miembros de una familia, a menudo hermanos.

En ellos rara vez consigo un acuerdo entre los interesados, por mucho empeño que pueda ponerle. Muchas veces llevan años sin hablarse. E incluso han ido reclutando del lado de su sinrazón a otros familiares que, en lugar de tratar de avenirlos, han tomado postura, contribuyendo así a agrandar la brecha que los separa.

Están en su derecho de recurrir al juez para que les resuelva el problema y yo en la obligación de hacerlo conforme a Derecho.

Pero lo que no llegaré a explicarme nunca es el derroche de esfuerzos que dedican a hacerme ver lo malo que es el otro y, de paso, lo bueno que es el interesado.

Es un trabajo que hacen en balde. Yo no juzgo personas, juzgo hechos. Narrados y demostrados, el Derecho les anuda una consecuencia jurídica que es la que yo declaro.

Todo lo demás sobra. Absolutamente todo.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Don erre que erre

🏠 > Blog Es Justo


En juicios declarativos cuya cuantía no supera los 2.000 €, los ciudadanos pueden acudir al juez, sin procurador que los represente, ni abogado que los defienda.

La autodefensa es la opción más arriesgada de las posibles, pero cada cual es muy dueño de defender su vida y hacienda como le plazca o como pueda, considerando lo cada vez más inaccesible de la justicia, desde el punto de vista económico.

El caso es que cuando aparece por la sala de vistas un ciudadano ejercitando su autodefensa, tengo que detenerme a explicarle el contenido de cada fase por la que va a pasar el juicio, para que pueda actuar en ella conforme a las reglas legales.

Pero como todos han visto películas de juicios americanos y, lo que es peor, telebasura española de mediodía judicializando cualquier disputa de vecindonas, ajustar el desarrollo del juicio a sus reglas legales, se torna en no pocas ocasiones tarea auténticamente titánica.

Sea como fuere el fondo del asunto, suele mostrar el perfil de alguien tan indignado por una injusticia, que se decide a llegar hasta el juez para que se la remedie, aunque sea solo y teniendo que vencer las no pocas dificultades que se presentan en su camino hasta la sala de vistas.

De modo que procuro que el ciudadano se vuelva a su casa con la seguridad de que le he escuchado y de que decidiré su asunto como si fuera el más importante de todos, porque como para él lo es, para mí también.

Así que voy a seguir estudiando como resolver uno de esos asuntos, aunque sea fin de semana.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Más vale un mal arreglo que un buen pleito

🏠 > Blog Es Justo


Hoy he terminado la mañana con otros cinco juicios civiles celebrados. De ellos, tres se han resuelto por acuerdo entre las partes.

Y es que resulta a todas luces evidente la bondad de resolver los conflictos amistosamente.

Antes de empezar el juicio me reúno con los abogados de las partes para explorar si hay alguna forma de salvar la distancia que separa a sus clientes. Lo más delicado de la tarea es no transmitirles mensaje alguno que les pueda llevar a interpretar que tengo una idea preconcebida sobre la decisión del asunto. De modo que me centro en ver si hay alguna alternativa que no hubieran considerado ya ellos mismos.

Cada conversación es un mundo, pero todas tienen en común la necesidad de disponer del tiempo necesario para no atropellarla y poder propiciar así el acuerdo. Tiempo que es de lo que se nos priva, con un número de jueces muy por debajo de los necesarios para resolver el número de asuntos que tenemos encomendados.

Aún así, recuerdo alguna sesión de más de tres horas de conversaciones.

Resolver un asunto por acuerdo de sus interesados es, inequívocamente, la mejor manera de terminarlo.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Negociando las condenas

🏠 > Blog Es Justo


La noticia del día ha sido la condena pactada por un asunto de corrupción política en Cataluña.

España importó hace ya algunos años el modelo americano de negociación de la condena que, en lo fundamental, consiste en que el reo se conforma con la acusación a cambio de una reducción de su pena.

En mi opinión el sistema, bien usado, tiene efectos positivos y demuestra cotidianamente su utilidad.

La cuestión es que se deberían poner límites.

La utilización de la violencia contra las personas, los asuntos que tienen como víctimas a menores de edad o meter la mano en la caja del dinero público, seguramente deberían excluirse de cualquier negociación.

Porque si casi todo el mundo entiende que se pueda llegar a un acuerdo con quien ha cometido un error, casi nadie entiende que se pueda hacer lo mismo cuando el malo es malo de solemnidad o nos ha pegado el palo a todos.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

En ocasiones veo muertos

🏠 > Blog Es Justo


A lo largo del día he recordado en varias ocasiones la noticia que conocí momentos antes de acostarme, de que un niño de seis años murió atropellado durante la cabalgata de Reyes de Málaga. Era hijo de un médico forense.

Durante nuestro servicio de guardia, cumplimos la misión de acudir donde aparece una persona fallecida respecto de la que un médico no ha certificado su defunción, por no conocer las circunstancias exactas en las que se ha producido. La ley las llama muertes violentas o sospechosas de criminalidad. Nos acompaña la policía judicial, la policía científica y el médico forense.

La mayor parte de las veces se trata de una muerte natural; nada ajeno a nuestra finitud.

Otras, la persona ha tomado la decisión de irse. Libre y voluntariamente ha puesto punto final a su vida.

Pero también ha podido acontecer el óbito por razón de un accidente o de la causación deliberada.

En todos los casos investigamos la identidad de la persona fallecida y las circunstancias en que le sobrevino la muerte, hasta su total esclarecimiento.

Es una tarea dura, desagradable, a la que nunca te acostumbras y que tenemos que encarar con harta frecuencia.

Descanse en paz el pequeño hijo de mi compañero.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Queridos Reyes Magos

🏠 > Blog Es Justo


Queridos Reyes Magos:

Os pido que nos traigáis nuevos jueces. Como hay crisis, no se van a convocar oposiciones; pero cuando no la había, tampoco se convocaban las plazas necesarias. En España somos unos 5.000 para unos 47.000.000 habitantes; tocamos a 1 por cada 9.400… En tiempos difíciles todavía es más importante que la Justicia preste un servicio ágil y de calidad a los ciudadanos y para eso son imprescindibles nuevos compañeros. Ello contribuiría a la recuperación económica, a dar salida a cantidad de asuntos atascados en los juzgados, con la consiguiente repercusión económica de cada uno.

También os pido que nos dotéis de buenos medios materiales, sobre todo en tecnologías de la información. Que en los asuntos que lo requieran estén interconectados todos los sujetos intervinientes (juzgados, fuerzas y cuerpos de seguridad, otras administraciones públicas…), para su más rápida y eficaz resolución. Que se vaya implantando el expediente digital, en detrimento de las montañas de papel que nos asolan.

Hay muchas más cosas que pedir. Pero las anteriores son las fundamentales. En particular la primera, la del incremento de la plantilla. Sin ella, poco podremos avanzar. Por eso prefiero concentrar en ella mis deseos.

Finalmente, para mí, en particular, os pido salud, ganas de trabajar, honradez al abordar el estudio de los asuntos, acierto en las decisiones y, ya que me he puesto, continuidad con el blog.

Feliz noche mágica.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

Año nuevo, métodos viejos

🏠 > Blog Es Justo


Once de la mañana.

Suena el móvil del servicio de guardia.

Ha habido suerte y la noche ha estado tranquila.

Llama un juzgado de Cataluña para pedir datos de la requisitoria de un juzgado de mi partido judicial, con relación a un ciudadano que han puesto a su disposición como detenido.

Aviso a la secretaria judicial quien, a su vez, dispone lo necesario para que un funcionario acuda al juzgado y proporcione al órgano requirente respuesta a lo solicitado.

Definitivamente sí. Este año me pongo con el blog que ya tuve en mente empezar el pasado, pero que se quedó ahí, en mi mente.

Y empezando por los requisitoriados, que ha sido lo primero hoy, el asunto consiste en que cuando detienen a un ciudadano buscado por un juzgado, la policía lo conduce al juzgado más próximo al lugar en que ha sido detenido.

Ese juzgado, los días laborables y en horario de atención al público, contacta con el juzgado que entiende del asunto. Fuera de ese tiempo, lo hace con el juzgado de guardia del partido judicial de que se trate, que tiene que movilizar los recursos personales necesarios para buscar físicamente el expediente del detenido y enviárselo por fax al juzgado en el que se encuentra, para que el juez del mismo adopte las decisiones que correspondan.

Y digo yo… en pleno siglo XXI, ¿no sería posible que el juez a cuya disposición ponen al detenido, pudiera acceder informáticamente a su expediente y contar con todos los datos necesarios, sin tener que activarse los mecanismos que acabo de relatar?. La respuesta está clara: sí sería posible y de hecho lo es para la policía, la Agencia Tributaria o la Seguridad Social, por cierto con un apreciable ahorro de costes de gestión. Pero no lo es para la Justicia, territorialmente fragmentada y empobrecida respecto a los más elementales medios materiales para desempeñar eficazmente su función en la sociedad a la que sirve.

Veremos como transcurre el año.

✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.