
Es evidente que el derecho no es una ciencia exacta.
Tampoco lo es el periodismo.
Lo que pasa es que en ocasiones la noticia informa de una decisión judicial grotesca que, o no lo es, o no es atribuible al juez. Veamos un ejemplo.
Titular: un juez deja en libertad a un agresor sexual.
Hechos: un mileurista sin antecedentes, padre de 4 niños pequeños, cuyos ingresos son el único sustento de su familia, en estado de relevante embriaguez, arrincona a una chica contra una pared y le hace tocamientos, cesando en su actuación a los pocos instantes.
Castigo: por estos hechos se le condenará, de entre los 1 y 5 años de cárcel previstos en la ley, por debajo de 2 lo que, muy probablemente, comportará que no llegue a ingresar en la cárcel.
Dilema del juez: si hubiera sido mi hija, ni te cuento lo que le hago; pero mandar al agresor a la cárcel encaja a duras penas con las finalidades que la ley señala para la medida y supone dejar sin pan a unas criaturas que nada tienen que ver con la estupidez de su padre.
Decisión: libertad provisional.
Titular alternativo: las agresiones sexuales más leves obligan a los jueces a dejar en libertad provisional a los detenidos por tales hechos que, probablemente, nunca llegarán a ir a la cárcel.
Así redactado, ¿sería noticiable?.
✍️ Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría.

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